Verano: 6 errores habituales que suponen un derroche de energía
Tu sistema de aire acondicionado es fundamental para tu comodidad, pero malgastar energía no mola nada. Si estos hábitos que desperdician energía te suenan familiares, quizá sea hora de cambiar tu rutina y aliviar la carga que supone el calor en tu presupuesto energético de verano.
Tu sistema de aire acondicionado es fundamental para tu comodidad, pero malgastar energía no mola nada. A continuación te presentamos seis hábitos habituales que desperdician energía y que pueden hacer que tus facturas suban al mismo ritmo que el mercurio. Si te suenan familiares, quizá sea hora de aliviar la presión sobre tu presupuesto energético cambiando tus hábitos.
- No someter a revisión tu sistema de aire acondicionado
Tu sistema de aire acondicionado puede mantenerte fresco y cómodo durante toda la temporada, pero solo si funciona correctamente. Si aún no lo has hecho, haz que un profesional cualificado limpie e inspeccione tu sistema.
- No prestar atención al termostato
Ajustar la configuración del termostato es una de las formas más sencillas y eficaces de ahorrar energía, pero a menudo se pasa por alto. De hecho, según el Departamento de Energía de EE. UU., alrededor del 45 % de los hogares fijan el termostato en una temperatura y lo dejan así. Subir la temperatura unos pocos grados puede reducir significativamente tus facturas de energía en verano sin sacrificar el confort. Los termostatos inteligentes te lo ponen fácil, ya que ajustan automáticamente la temperatura en función de tu horario. Además, ofrecen funciones interesantes, como el control remoto y la autoprogramación.
- Olvidarse de cambiar el filtro de aire
Los filtros de aire sucios restringen el flujo de aire, lo que hace que tu sistema de refrigeración tenga que trabajar más y te suponga un mayor gasto en energía. Cambia el filtro de aire con regularidad durante todo el verano, siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Obstrucción de las rejillas de ventilación
Tu sistema de aire acondicionado está diseñado para funcionar de forma equilibrada. Las rejillas de ventilación obstruidas impiden que el aire acondicionado llegue a donde debe llegar, lo que reduce la eficiencia y el rendimiento generales del sistema. Asegúrate de que todas las rejillas de suministro y retorno de aire estén completamente abiertas y libres de obstáculos, como muebles o alfombras.
- Dejar los ventiladores de techo encendidos en habitaciones vacías
Los ventiladores de techo generan una corriente de aire que hace que la piel se sienta más fresca, lo que reduce la necesidad de utilizar el aire acondicionado. Sin embargo, en realidad no enfrían la estancia. Por eso, enciende el ventilador de techo para sentirte más fresco cuando estés en una habitación. Solo recuerda apagarlo cuando seas el último en salir, para evitar el derroche de energía.
- Dejar que entre el calor
La entrada de calor no deseada a través de las ventanas reduce el confort y hace que tu sistema de refrigeración tenga que trabajar más. Utiliza elementos de protección para las ventanas, como persianas o estores, en las ventanas orientadas al sur y al este durante la tarde para bloquear la entrada de calor no deseada procedente del sol.
Todo el mundo comete errores. Si aprendes de los tuyos, podrás estar a gusto durante todo el verano y disfrutar de un buen ahorro en tus facturas de energía. Visita celp.com para obtener más consejos sobre cómo ahorrar energía.